Análisis PC PlayStation 2 XBox

Conflict: Desert Storm / Análisis (PC, XBox, PS2 – 2002)

En el año 2002 la acción táctica estaba de moda y si la cosa iba de de aniquilar a terroristas islámicos, aún más. Podríamos decir que de aquellas la popularidad del género no implicó el típico desfile de productos clónicos al que tan acostumbrados estamos ahora, sino que el apogeo del género coincidía con su techo creativo y como ejemplo, nada mejor que Conflict: Desert Storm, un juego olvidado por muchos y quizás difícil de digerir ahora mismo debido tanto al estancamiento de mecánicas jugables que padecemos como a la gran espectacularidad gráfica de la que este tipo de juegos dispone ahora.

El primer vistazo a Conflict: Desert Storm es más bien poco esperanzador, puesto que a pesar de que los gráficos intentan ser realistas, no tienen el nivel de detalle que cabría esperar en el año 2002 para un juego de este tipo, por no hablar de su interfaz simplista y su perspectiva en tercera persona. ¿Pero qué es ésto? Pues sencillamente se trata de un título con personalidad propia que no tiene mucho que ver con el resto de juegos de acción táctica, dando lugar a un producto experimental en el que las cosas funcionan, algo de lo que nos daremos cuenta a los pocos minutos de juego. Pocos son los títulos que se arriesgan a jugar sus propias cartas y menos aún los que las juegan con eficacia.

Cuando éramos soldados

Conflict: Desert Storm nos llegaba de la mano del estudio Pivotal Games, que contó con el asesoramiento de Cameron Spence, un antiguo miembro de las SAS británicas que participó en multitud de misiones encubiertas durante la Guerra del Golfo a principios de los 90, momento y lugar al que nos traslada este juego. De entrada, no nos encontramos con el típico juego realista estilo Ghost Recon, sino con una experiencia más orientada a la acción rápida de la que ya el propio Cameron opina que difícilmente podría sustituir a un entrenamiento real.

La primera misión empieza fuerte... y eso que aún no hemos disparado ni una bala.

La primera misión empieza fuerte… y eso que aún no hemos disparado ni una bala.

No tiene sentido comparar este juego con los productos de la competencia debido a las grandes diferencias, por lo que intentaremos abstraernos de referencias a otros títulos. Para empezar, el argumento brilla por su ausencia. Controlamos a un escuadrón que forma parte de las unidades de élite británicas o norteamericanas y realizamos las misiones correspondientes a la parte de la que poco se llegó a saber de la primera guerra televisada de la historia.

Antes de comenzar la partida, podremos seleccionar a un escuadrón de las SAS británicas o de los Delta Force estadounidenses, aunque las diferencias entre ambos son mínimas, siendo el armamento exactamente el mismo; es decir, el estándar de la OTAN por aquel entonces. El juego dispone de un tutorial, pero además de ser de pésima calidad, es prescindible, pudiendo aprender casi todo sobre la marcha, aunque recomiendo hacer la parte en la que aprendemos a dar órdenes a nuestros soldados. La mecánica de juego básica es sencilla; alternaremos entre el control de nuestros soldados y con el que tengamos seleccionado, podremos dar órdenes básicas de posicionamiento al resto.

E la primera misión controlaremos solamente a Bradley, líder del escuadrón del que pronto formaremos parte. Su objetivo es rescatar a uno de sus compañeros que está retenido en un cuartel enemigo y posteriormente, destruir un puente y proceder a la fuga. La cámara en tercera persona no es ningún problema, puesto que el sistema de apuntado es automático para los personajes que no estamos controlando y existen ciertas ayudas de apuntado para el personaje que controlamos, aunque siempre tendremos acceso rápido a un zoom para situaciones complicadas, algo imprescindible y que han heredado decenas de títulos callofduteros.

Siempre es recomendable enviar a nuestro francotirador a ver lo que se cuece antes de mandar a todo nuestro pelotón.

Siempre es recomendable enviar a nuestro francotirador a ver lo que se cuece antes de mandar a todo nuestro pelotón.

El sistema para cambiar de arma no es el típico que habíamos visto hasta entonces en PC, sino que pulsaremos la tecla de las mayúsculas para desplegar un inventario en el que seleccionaremos el arma, granada, botiquín o accesorio mediante las teclas direccionales, pudiendo además seleccionar distintos modos de disparo para todas las armas. Es un sistema que al principio es algo más lento que el sistema al que estamos acostumbrados, pero pronto nos acostumbraremos y, además, permite que el juego se controle del mismo modo tanto en la versión de PC como en la de PlayStation 2 o XBOX.

Mediante las teclas numéricas seleccionaremos al soldado que deseamos controlar, cada uno de los cuales tiene una especialidad, aunque todos son capaces de realizar cualquier acción.

Juego cooperativo para un único jugador

Contamos con un oficial, un francotirador, un artillero y un experto en explosivos. Este es el equipo con el que comenzamos y este será el equipo que deberemos mantener con vida, ya que si uno de ellos muere, será sustituido por un recluta menos entrenado y con menos experiencia. Algo que me agrada mucho, es que nuestros soldados van ganando puntos de experiencia, contando con un sumario al final de cada misión en el que podremos ver cómo mejoran sus habilidades, cómo suben de rango e incluso cómo ganan medallas dependiendo de las acciones que hayan realizado. Este pequeño nexo con los juegos de rol sirve para identificarnos más con nuestro escuadrón.

Si podemos ver al enemigo a esta distancia, probablemente nos hayan visto también, así que más vale pensar algo rápido.

Si podemos ver al enemigo a esta distancia, probablemente nos hayan visto también, así que más vale pensar algo rápido.

Lo cierto es que es difícil que un soldado muera, ya que me lo he acabado dos veces en fácil y una en normal y me he enterado de que los soldados son sustituidos por otros leyéndolo por ahí. Para evitar que nuestros solados mueran con frecuencia, se ha optado por un sistema mediante el cual, cuando un soldado pierde toda su salud, quedará inconsciente durante dos o tres minutos, tiempo del cual dispondremos para ir a socorrerlo con un botiquín con otro soldado antes de que muera definitivamente.

Jugablemente, viviremos una experiencia que mezcla la acción táctica con la filosofía arcade, por lo que puede que en ocasiones estemos algo confusos frente a una avalancha de enemigos repentina. Ningún juego actual de la saga Call of Duty incluye algo que no esté presente en Conflict: Desert Storm, contando incluso con puntos de respawn a los que podremos ir para que los enemigos dejen de manar. La inclusión de los 4 tipos distintos de personaje funciona, ya que nos sorprenderemos en todo momento colocando estratégicamente a nuestros solados en función de sus habilidades, haciendo que este juego aporte mucho más que cualquier juego de la saga antes citada. Avanzaremos con el francotirador en primera línea cuando vayamos por el desierto o lo acomodaremos en una altura en la que tenga una buena línea de visión para dar cobertura al especialista en explosivos mientras avanza por un río seco para colocar un explosivo al lado de un tanque y luego detonarlo a distancia. Mientras tanto, nuestro especialista en armas pesadas puede prestar apoyo en el caso muy probable de que aparezcan enemigos por un flanco o sencillamente podremos utilizar el lanzacohetes para darle al punto débil del tanque.

También podemos controlar un tanque, pero es recomendable que alguien vaya a pié con bastantes botiquines por si lo destruyen.

También podemos controlar un tanque, pero es recomendable que alguien vaya a pié con bastantes botiquines por si lo destruyen.

La evolución de los personaje es necesaria, ya que los enemgos disponen de mejores armas y aparecen en mayor número a medida que vamos completando misiones. La inteligencia artificial de nuestros soldados es bastante buena, no se atascan en ningún momento, apuntan de un modo eficiente y toman decisiones adecuadas por iniciativa propia como lanzar una granada y cubrirse u observar todos los flancos. De la inteligencia artificial de nuestros enemigos no podemos decir lo mismo, ya que en general son bastante cuadriculados, limitándose a correr y disparar o escapar para dar la alarma. En general, los enemigos tienden a vernos a la misma distancia que nosotros a ellos, algo problemático debido a que las restricciones gráficas de la época propiciaron la inclusión de una niebla que cubre los elementos lejanos del escenario, siendo extremadamente difícil realizar las misiones con sigilo, aunque no imposible, siendo además recompensados por cada enemigo al que eliminemos sigilosamente haciendo uso de armas con silenciador o de nuestro cuchillo.

Las misiones apuestan por un estilo arcade y además son poco variadas, teniendo que destruir continuamente emplazamientos SAM o misiles SCUD para que el ejército del aire pueda hacer su trabajo, aunque una vez destruidos pueden prestarnos apoyo aéreo en ocasiones designando objetivos por láser. Algunas misiones avanzadas son algo más variadas, teniendo que infiltrarnos en bases enemigas o una de las más interesantes en la que tendremos que establecer un perímetro defensivo y aguantar varias oleadas de soldados y tanque enemigos, siendo crucial colocar a nuestros soldados adecuadamente.

La buena noticia es que las granadas de humo funcionan, pudiendo ocultarnos o desplazarnos sin ser vistos hasta un tanque. Lo mismo ocurre con las granadas corrientes, aunque con éstas es algo complicado dar en el blanco, echando en falta algún elemento de la interfaz que nos permita lanzarlas con más precisión.

Los helicópteros enemigos imponen más de lo que realmente molestan.

Los helicópteros enemigos imponen más de lo que realmente molestan.

La guinda del pastel de este juego son los vehículos, puesto que en algunas misiones podremos controlar vehículos como un 4×4 con ametralladora y lanzacohetes o un tanque, para el que tendremos que ir destruyendo empalizadas antitanque que el enemigo ha colocado. El control de los vehículos es sencillo y cada soldado puede situarse en un lugar distinto del mismo, aunque recomiendo que uno de ellos vaya a pie por si nos lo destruyen. No contamos con la orgía de vehículos que habíamos tenido la oportunidad de ver un año antes en Operation Flashpoint o justo un mes antes en Battlefield 1942, pero son tipos de juego totalmente distintos, por lo que es todo un acierto su inclusión que sencillamente aporta variedad.

Matices tormentosos

Conflict: Desert Storm también tiene fallos y no son precisamente pocos, siendo más evidentes con el paso de los años. Durante las últimas misiones la munición no sobrará, teniendo que reservarla o hacer uso de pistolas, algo complicado cuando los enemigos spawnean de 6 en 6 a pocos metros de nosotros. Existen 3 niveles de dificultad y la única diferencia será que la salud de nuestros soldados bajará con más rapidez en niveles de dificultad superiores y que éstos recibirán también más medallas cuanto mayor sea la dificultad. Nuestros enemigos nos han dejado pequeños arsenales de armas esparcidos por los escenario aunque, como digo, no es suficiente en el último nivel, que bueno, por algo es de los más complicados.

Otro punto negro del juego es que la tecla o botón de Usar es la misma que la que usaremos para recargar, por lo que en ocasiones terminaremos realizando acciones que no queremos. También he tenido problemas curando a mis compañeros, siendo el modo de selección bastante impreciso, teniendo que pararnos en ocasiones un par de segundos a que la palabra “Curar” aparezca en pantalla, algo complicado cuando estamos bajo fuego enemigo y a la vez se nos acerca otro grupo de hombres morenos con bigote por detrás.

El piso inferior  de la fortaleza del final del juego parece un pequeño homenaje a Return to Castle Wolfenstein.

El piso inferior de la fortaleza del final del juego parece un pequeño homenaje a Return to Castle Wolfenstein.

Algo que puede resultar frustrante es la dificultad, ya que a pesar de que el juego es sencillo y los niveles no son muy grandes, podemos desesperarnos debido a que solamente podemos guardar dos veces por nivel, hecho que sirve para extender la duración del juego, que de contar con puntos de control o la posibilidad de guardar en cualquier momento, sería solamente de unas 5 o 6 horas. De todos modos, la decisión de limitar el número de veces que podemos guardar por nivel es un acierto, obligándonos así a ir con cuidado y a hacer el mejor uso de las habilidades de nuestros personajes, evitando que nos pasemos las misiones a saco con un solo hombre.

La banda sonora adecuada y los efectos de sonido sencillamente aceptables tirando a malos, contando con un doblaje al castellano de muy mala calidad que tampoco supondrá un gran inconveniente debido a las pocas ocasiones en que escucharemos diálogos. Los enemigos tienden a gritar algo así como “I-la-merricano” cuando nos ven y resulta bastante repetitivo.

Los gráficos de juego sencillamente cumplen su cometido y no hay nada que destacar salvo los efectos de iluminación sobre los personajes o contemplar cómo va amaneciendo o anocheciendo poco a poco durante algunas misiones. El modelado y las texturas de casi todos los objetos y personajes son más bien pobres salvo elementos como la arena, sobre la que podremos observar las pisadas de nuestros personajes.

¿Mejor acompañado?

El último juego de la saga fue Conflict: Denied Ops, juego en el que incluyeron solamente a dos soldados para apostar por el modo cooperativo para dos jugadores que tanto estaba de moda en el año 2008. Este cambio supuso el cierre de Pivotal Games, poniendo punto y final a una saga que tenía personalidad propia y demostrando que las buenas experiencias para un jugador aún son muy valoradas por los jugadores pese al éxito de los MMO. De todos modos, Conflict: Desert Storm incluye los modos multijugador de rigor que suponen un añadido extra aunque sin demasiado interés. Podremos jugar en solitario o por equipos y además podremos controlar vehículos, debiendo tener en cuenta el tipo de soldado que elegimos para hacer el mejor uso posible de sus habilidades.

La hora de la verdad

No me quiero hacer responsable si le dais una oportunidad a este juego y no os gusta, algo más que probable si estáis acostumbrados a los arcades de acción scriptotáctica cooperativos actuales, pero en el 2002 rompió bastantes moldes triunfando en donde otros habían fracasado y por desgracia pasó bastante desapercibido para el público, aunque no para la crítica. La duración del juego es más bien escasa, pero puede merecer la pena comprarlo en Steam por 5 o 6 €, pero podréis conseguirlo por mucho menos cuando esté de oferta. Como siempre, la versión para PC es la mejor tanto gráfica como jugablemente, a la que siguen la de XBOX y por último la de PlayStation 2.

Conflict: Desert Storm [2002]
8.2
Excelente
Analizado por

EduZRO

Ingeniero informático y también jugador de PC de la vieja escuela. Odiaba las consolas, pero un día se compró una PSP y actualmente tiene 2 consolas más, aunque no ha tardado en volver a sus orígenes. Con hábitos nocturnos, le encantan las nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos.

4 Comments

  1. vainas dice:

    Para qué te voy a mentir: no creo que vaya a jugarlo nunca, pero me molan tus análisis de juegos que no conozco para nada.

    PD: deja de rejugar.

  2. EduZRO dice:

    Pero sí jugarás a algún supuesto Call of Duty: Black Ops 3, no? Los que jugábamos al PC de aquellas lo conocemos (era juego del mes), aunque en foros veo que los jugadores de consola que lo han probado en sus plataformas, lo ponen bastante bien. Importante también lo que este juego experimental ha aportado al género y que muchos otros han copiado, por lo que éste y no Modern Warfare sería el juego que deberías haber nombrado en el comentario de “saber por dónde van los tiros” en el análisis de Doom 3 en caso de que se aplicase esta filosofía (que no, ya que Doom es otro mundo). Pues hay nada menos que 4 continuaciones a las que pienso jugar.

  3. jader dice:

    Alguien me puede decir como hago para destruir el puente en la misión 9. Estoy en el pc y no se como.
    Gracis

    1. EduZRO dice:

      En el inventario de Bradley tienes un indicador láser para poder marcar el puente. Cruzas el puente, seleccionas el indicador láser (que en inglés se llamará “Laser Designador”) y apuntas al puente. En mi caso he apuntado a las barras que cruzan el puente por la parte de arriba. Escucharás un pitido que aumentará de velocidad y dos o tres segundos estará margado el objetivo. Unos cazas pasarán un lanzarán un misil contra el puente.

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