Análisis

Metal Gear Solid / Análisis

Metal Gear Solid salió para PlayStation para continuar las aventuras de Solid Snake tras sus dos primeros juegos a finales de los años 80. La conversión del mejor juego de acción jamás creado para una consola llegaba también para PC a finales del año 2000. Para los jugadores fieles al teclado y al ratón que de aquellas pensábamos que los juegos de consola no podían aportarnos nada, este juego supuso un gran desorden en nuestros esquemas que nos quitó algunos prejuicios.

En la piel de Solid Snake

Si realmente quieres ser Solid Snake vas a tener que cambiar unos cuantos hábitos. ¿Eres no fumador? Pues ahora lo harás. Todos sabemos que el tabaco perjudica seriamente la salud, pero el humo va de miedo para detectar rayos láser ocultos. ¿Te gusta jugar con el volumen de tus flamantes altavoces 5.1 al máximo? Pues olvídate, porque debes ahcer menos ruido que tu sombra si pretendes salir vivo de ésta. ¿Sueles ir a donde quieras, cuando quieres y como te da la gana? Pues se acabó, porque en este juego te encontrarás con puertas cerradas, alarmas que se activan con movimiento, enemigos capaces de escucharte y rastrear tus huellas, francotiradores que te verán antes de que tú los veas a ellos… y un sinfín de cosas, así que ten cuidado.

¿Te sabes divertir sin drogas? ¿Haces caso a esos anuncios horribles para descerebrados que te dicen “Controla”? Pues en este caso sí, drogas no. De todos modos, en este juego utilizarás fuertes medicamentos para controlar tus nervios en ciertos momentos del juego. Siempre bajo prescripción médica, claro. La doctora de tu equipo te recetará unas pastillas por radio, aunque tú decides si te las tomas o no (aunque a mi me las han recetado una temporada en el mundo real y “ná”).

No solo tendrás que esconderte de los guardias, sino que deberás estar agachado para que no te vean por la ventana.

No solo tendrás que esconderte de los guardias, sino que deberás estar agachado para que no te vean por la ventana.

Hoy en día casi todos los juegos de acción integran elementos de sigilo, pero hace casi 20 años tenías que sacrificarte para ser Solid Snake (salvo que fueses fan de Thief, en cuyo caso Megal Gear Solid se te quedaba pequeño), y eso significaba renunciar a la vida de lujos, comodidades e irresponsabilidad a la que estabas acostumbrado en el resto de videojuegos, así que si no estabas dispuesto a hacerlo, pues sacabas el disco de la consola o de tu PC y nada, a otra cosa.

Pero el caso es que NADIE (y cuando digo nadie nos referimos a nadie) debería perderse este juego. Metal Gear Solid era la envidia de los usuarios de PC desde que había salido para PlayStation. Puede que los jugadores de PC tuviésemos fabulosos shooters y juegos de estrategia, pero nada como MGS. Por eso, cuando me enteré de que iba a salir para PC, tuve la necesidad de hacerme con él.. aunque no lo jugué hasta varios años depués, pero eso es otro tema. Muchos jugadores de PC no tenían paciencia y se unían al lado oscuro para jugar a la versión de consola mucho antes de que el juego saliese para PC.

Las diferencias entre ambas versiones no son demasiadas, pero sí las hay. En primer lugar, el MGS para ordenador incluía el excelente disco de misiones MGS VR Missions que en PlayStation requerían pasar por caja una segunda vez. Además, la versión de PC tenía el doble de resolución, por lo que apenas se pixela dentro de sus limitaciones, y contaba con un modo en primera persona, algo que para PlayStation sólo apareció en Japón. Naturalmente, también mejoraban los aspectos de siempre: sonido ambiente, calidad del estéreo, posibilidad de guardar la partida en cualquier momento, tiempos de carga muy breves… aunque de todos modos, apenas hay diferencias de peso entre ambas versiones.

También es posible que hayas estado 20 años secuestrado y que, ahora en libertad, no conozcas este juego. Te suena, pero no lo has probado. ¡Ah, entonces si que estás de suerte! Porque estás a punto de vivir una fascinante aventura que te cambiará.

Una aventura única

Megal Gear Solid narra la historia de Solid Snake, un veterano miembro de las Fuerzas de Élite a punto de afrontar ia misión de su vida. Snake debe infiltrarse en una base controlada por terroristas e impedir que cumplan su amenaza de desencadenar una catástrofe nuclear.

En esta base se mueve pasta.

En esta base se mueve pasta.

Comienzas el juego con poca cosa: unos prismáticos electrónicos con zoom, un traje especial que mantiene la temperatura normal de tu cuerpo en cualquier entorno y un paquete de tabaco, pero ya irás encontrando armas y objetos a lo largo del juego. De hecho, pronto verás que cuentas con dos menús diferentes: uno de objetos y otro de armas. En primer estarán cosas como tus cigarrillos, cuyo humo podrás utilizar para ver rayos láser ocultos, aunque será mejor que no fumes demasiado, porque eso te resta puntos de vida. También encontrarás pociones de vida, tarjetas electrónicas para abrir puertas, prismáticos, gafas de visión nocturna, medicinas, gafas de detección de calor y hasta cajas de cartón, muy útiles como camuflaje. En cuanto a las armas, tampoco puedes quejarte: pistola con silenciador y mira láser, ametralladora, granadas, explosivos C4, bombas de luz para cegar a los enemigos, bombas eléctricas para inutilizar cámaras de vigilancia y avanzados sistemas electrónicos (incluido tu propio radar), misiles Stinger rastreadores de calor, misiles teledirigidos con cámara integrada, un rifle de francotirador… y mucho más.

Snake cuenta además con un sofisticado radar en la parte superior derecha de la pantalla. En él verás la posición de tus enemigos. Pero recuerda que estos enemigos tienen ojos; ojos de los que ven. Y en el radar también verás su campo de visión, que desaparecerá cuando bostecen, se queden dormidos o pierdan el conocimiento.

Para avanzar sin ser visto, tendrás que tener siempre en cuenta la posición de tus enemigos, hacia donde miran, cuál es su ruta de guardia, etc. Pero cuidado, porque no solo son capaces de verte a ti, sino también de ver tus huellas. Si caminas sobre la nieve o sobre una superficie escarchada, dejarás huellas. Y si un malo ve huellas, las seguirá hasta dar contigo. Para eliminar las huellas, deberás avanzar reptando o volver a una zona donde tus pies no dejen marcas y así tus enemigos te perderá la pista y seguirá con sus quehaceres.  ¿Y qué pasa cuando un guardia está inmóvil y tienes que pasar por donde él está? Pues nada, que los malos también pueden escucharte, pero deberás usar las lagunas de su inteligencia artificial para dar unos golpecitos en la pared y que el guardia se dirija hasta el lugar del origen del ruido para ver lo que pasa. De este modo, podrás aprovechar la distracción para avanzar sin que te vea.

Los guardias de Thief son unos borrachos, pero los de Metal Gear necesitan echarse una siesta.

Los guardias de Thief son unos borrachos, pero los de Metal Gear necesitan echarse una siesta.

Metal Gear Solid incorporaba elementos muy originales como las admiraciones que aparecen encima de la cabeza de los guardias cuando se percatan de algo al son de un “uh!!” que emiten. Y es que de algún modo deben transmitirlo al jugador y ésto, amigos, es mucho mejor que un “oh!! ¿Qué es ese ruido que he escuchado detrás de esa caja? Iré a comprobarlo!” En la saga Thief también se resolvía bien del primer modo, pero al menos pegaba con el juego, porque aún pensado que los guardias eran estúpidos, cuando te comenzaban a perseguir por todo el escenario cambiabas de idea.

Armado y peligroso

La variedad de armas de este juego es impresionante. Cada una de las armas cuenta con unas determinadas propiedades que la hacen adecuada para una serie de casos concretos. Un misil teledirigido te permite, por ejemplo, doblar esquinas y ver un objetivo oculto (para los casos en los que no puedes ir personalmente a buscar dicho objtivo, como los pasillos electrificados). Una ametralladora te permite disparar sin parar de correr, una granada puede servirle para eliminar a varios enemigos sin que ninguno tenga tiempo de dar la alarma, y con los explosivos C4 podrás volar paredes por los aires.

Alarmas del diablo…

Si estás acostumbrado a freír a los malos y a no a esconderte de ellos, tranquilo, porque tendrás la oportunidad de acabar con ellos en muchas ocasiones. Pero, para qué nos vamos a engañar, de lo que se trata es de pasar desapercibido. Si un enemigo te ve, dará la alarma y todos los que haya en esa zona irán a por ti. Tu radar dejará de funcionar y se teñirá de rojo. Tendrás que huir para esconderte. Si pasan cinco segundos y todavía no te han visto, el radar se pondrá verde. Los malos te seguirán buscando, pero te perderán la pista. Otros cinco segundos y abandonarán la búsqueda, volverán a sus correspondientes rutas de guardia y tu radar funcionará de nuevo.

Lo mismo sucederá si te detecta una cámara de vigilancia. Las cámaras tienen un ángulo de visión más largo que el de los enemigos humanos, pero sólo pueden girar un ángulo muy limitado sobre sí mismas, así que es fácil evitarlas. Puedes superarlas si te acercas a la pared donde está la cámara cuando mira hacia otro lado, avanzas sin separarte de la pared para no ser visto y, cuando su ángulo de visión sea el adecuado, sigues tu camino. El problema es que las cámaras no siempre están solas. A veces hay muchas, en posiciones estratégicas… o guardias, o focos de vigilancia iluminando una zona, o todo a la vez.

Si creéis que es un spoiler, mirad el título del juego antes de juzgarme.

Si creéis que es un spoiler, mirad el título del juego antes de juzgarme.

Para todo éso tienes una pistola con silenciador y unas manos: para matar sin hacer ruido cuando no haya más remedio que hacerlo. Te acercas a un guardia por detrás y le partes el cuello para quitártelo de encima. Si el guardia está en una zona en la que hay más malos o cámaras y temes ser visto, no hay problema: le coges del cuello, te lo llevas hasta una zona en la que nadie pueda verte, y allí terminas el trabajo en la intimidad. ¿Prefieres disparar porque es más fácil? Pues primero necesitarás encontrar un arma y munición. Cuando lo hayas hecho, colócate en un lugar seguro y espera que aparezca algún enemigo. Pero atención, porque si te ve antes de morir, saltará la alarma. También hay pasillos protegidos por rayos, sensores de movimiento que activan la alarma. Con el humo de un cigarrillo (o con el vaho de Snake, si hace frío) y con las gafas con sensor de calor, podrás ver estos rayos. Unos están fijos, otros se mueven… en fin, ya te haces una idea, ¿No?

Personajes y desarrollo

Desde el punto de vista de muchos es lo mejor de Metal Gear.  El coronel Campbell te interrumpirá cada poco para darte la vara acerca del progreso de tu misión al igual que cualquier jefe en la realidad. En futuros juegos resulta que no existe y que es una simulación de una IA y que prácticamente estamos en Matrix y que todo el mundo es una conspiración fiki-japonesa, pero eso es otro tema. También hablarás con Otacón, un científico que te proporcionará valiosa información. Casi la mitad del juego te la pasarás enfrascado en diálogos con los demás personajes, pero debido a su alta calidad, es algo que incluso consigue meternos más en la trama del juego. Todo un acierto.

Como en toda obra japonesa, no podría faltar un misterioso ninja con espada que además se hace bueno antes de morir... y no es un spoiler, porque es lo que ocurre con todos los enemigos japoneses que no son trigo limpio.

No podría faltar un misterioso ninja con espada que como buen personaje japonés, se hace bueno antes de morir. No son trigo limpio.

La mejor parte se la llevan los jefes finales, personajes muy bien caracterizados que aportan lo mejor del juego, con momentazos para dar y tomar de los que no hablaré para que, en caso de no haber jugado al juego, veáis por vosotros mismos. Con deciros que puse pausa más de una vez para decir “¡¡¡Juegazo… juegazo…!!!”, os hacéis una idea. Liquid, el malo maloso, es una nenaza y no es ni en broma el mejor personaje secundario, pero también tiene su gracia. Como en toda saga de juegos japonesa que se precie, algunos de estos personajes ya han sido resucitados con mejoras genéticas, re-robotizados 10 veces y se han apoderado de dos o tres cuerpos… pero es algo que, aunque ya sepáis, deberéis olvidar antes de comenzar a jugar a esta primera entrega.

También habrá algunos rehenes a los que debes rescatar en la base, pero no se limitan al concepto de rehenes, sino que algunos pasarán a ser parte de la trama principal del juego. Si algo hay en Metal Gear Solid, son sorpresas.

Misiones VR

Las VR Missions son una excelente opción si necesitas algo de práctica en esto de convertirte en el infiltrado más sigiloso del mundo. Se supone que Snake pasó por ellas para ingresar en Fox Hound, el cuerpo de élite al que pertenece, así que tú también deberías hacerlo.

Pruebas de sigilo, puntería, rapidez, inteligencia, optimización de recursos… Por ejemplo, Cómo acabarías con seis enemigos en diferentes niveles de altura con una sola bala? Pues, atención, primero le disparas al de arriba, este cae sobre otro, éste sobre otro, éste sobre otro… pura lógica! Pero jamás acabaríamos de contarte estas mini misiones, ni lo geniales que son (juju)… no, en serio, como mini juegos están muy bien. Tendrás que verlas tú mismo. Para hacerte una idea de su importancia, piensa que fueron un juego por sí solas en PlayStation, después del Metal Gear Solid original. Añade a esto que MGS pone en tus manos armas impresionantes, como un misil teledirigido y ya tienes otro argumento de peso para rendirte a la evidencia.

En resumen

Uno de los mejores juegos de PlayStation y en el caso de nuestro amado PC, era la conversión de un juego de consola, pero no de uno cualquiera, sino, según dicen, del mejor juego de consola jamás editado hasta el año 2000… o al menos uno de los dos o tres mejores.

Metal Gear Solid [1998]
8.5
Excelente
El mejor juego de PlayStation y, tras dos años de espera, la versión de PC no contenía novedades y los gráficos del juego hace tiempo que no estaban de moda, pero no por ello dejaba de ser una obra maestra. Metal Gear Solid se colaba de rebote entre todos los jugadores y, aunque dicen que es el mejor juego de la historia, eso son palabras mayores.Analizado por

EduZRO

Ingeniero informático y también jugador de PC de la vieja escuela. Odiaba las consolas, pero un día se compró una PSP y actualmente tiene 2 consolas más, aunque no ha tardado en volver a sus orígenes. Con hábitos nocturnos, le encantan las nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos.

3 Comments

  1. Varok dice:

    Gran análisis! Este juego me encanto, todos los malos y sus triquiñuelas no te dejarán indifirente… y olvidate del pirateo, al menos en la version de PSX xDDD (No se si en la de PC tambien te hacian lo de la radio casi al principio del juego).

    Lo malo es que despues de jugar al MGS3 (para mi al menos, el mejor), se te quedaba algo corto en cuanto a moverte y eso, pero para lo que era PSX, fue la hostia.

    1. EduZRO dice:

      Pues jugué algo después de que saliese al de PC, pero me daba problemas, así que solo puede jugar a las misiones VR. Para el juego original, me dejaron la versión de PSX y le di a ésa en la PS2. De todos modos también el de PC tiene lo del código XD (detrás de la caja Snake!!!), hasta que te das cuenta. Buenísimo. Jugué también al 2 pero me decepcionó un poco, que ya no tenía la magia del primero. ¿El 3 es otro MUST?

  2. Varok dice:

    Casi diria mas que MUST xDDD es casi un “MUST, PERO YA”. No, en serio, mejora en todo. El argumento es mucho más profundo en general (El uno, el argumento esta bien, pero bueno, al menos actualmente es bastante generico, destacaba por sus personajes y esos toques bestiales que te dejaban tocao) y el juego en si es mas jugable, tienes movimiento libre, lo de apuntar en 1º persona esta mejorado, al agarrar a los malosos puedes interrogarlos, noquearlos o asesinarlos… y tambien tiene momentos de esos que te dejan voladisimo. Si no lo jugaste, aprovecha antes de que alguien te spoilee y disfrutalo como seguramente disfrutaste el 1 xD

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