Análisis

Earth 2150: Escape From The Blue Planet / Análisis

Habían pasado once años desde la última entrega, pero en Topware, los desarrolladores del juego, aún no se resignaban del todo al final de la guerra fría. Este puñado de nostálgicos del Viejo Orden nos presentaban Earth 2150 a finales del año 2000, una nueva oportunidad de sacarle brillo a tu arsenal mientras esperabas a que Red Alert 2 viese la luz.

Topware y Westwood vuelvían a darte la oportunidad de liderar el Mundo Libre y echar abajo el Telón que partía en dos a Europa. Ya habían ensayado la fórmula con Earth 2140, un título que vio la luz a principios del 1998 y pasó sin pena ni gloria por nuestros discos duros. Lógico, aquello era poco más que uno de los múltiples clones de C&C: Red Alert, así que Topware decidió dedicar un par de años a remodelarlo de pies a cabeza.

Es importante destacar que se habían distribuido dos versiones del juego; una con textos en inglés y otra con textos en castellano que es la que aquí analizamos, aunque si te defiendes en inglés un mínimo tampoco tendrás problemas. Y es una suerte, porque este juego tiene un hilo argumental sólido del que es mejor que no te pierdas nada si realmente quieres disfrutar la experiencia. Vamos a ver, tampoco es nada revolucionario, pero todo suma.

Puesta en escena

Vamos con él. Después de la terrible guerra mundial padecida en el año 2140, las perspectivas sobre el futuro del planeta no son muy halagüeñas. Ríete tú del agujero de la capa de ozono… aunque bueno, ahora dicen que se está recuperando, así que… ríete tú de los destrozos del Niño en Sudamérica. El caso es que lo que se avecina en este juego es mucho peor. Los científicos han pronosticado un acercamiento entre la Tierra y el Sol, así que esta vez se trata, lisa y llanamente, de un sálvese quien pueda. Conscientes de ésto, las dos facciones enfrentadas, los Eurasian Dynasty (o sea, los rusos), y los United Civilized States (la Alianza occidental), están agilizando los preparativos para abandonar el planeta. El problema es que los recursos de la Tierra son limitados y habrá que acumular el máximo posible para garantizar la supervivencia en el espacio exterior. Earth 2150 te ofrece una especie de juego del Arca de Noé futurista: Acumula lo que puedas en tu Enterprise particular y pon pies en polvorosa.

Los ataques están al orden del día: protege tu base para que no vacíen tu despensa.

Los ataques están al orden del día: protege tu base para que no vacíen tu despensa.

Un elemento original es la presencia de un tercer bloque: la Lunar Corporation, heredera espiritual de la NASA, que ha establecido bases en la Luna y utiliza sus avanzados recursos para sobrevivir a la catástrofe.

Hasta aquí el argumento, que, como verás, no es que sea un derroche de neuronas. Más bien sirve como pretexto para una sencilla estructura de tres campañas en la que los diferentes bandos exhiben sus diferentes tácticas y recursos. Los rusos, por ejemplo, cuentan con un variado elenco de armas convencionales y misiles nucleares, así que lo suyo es la fuerza bruta y el poder de destrucción  indiscriminada.

Los occidentales son un poco más finos y suelen recurrir a su sofisticado y muy eficaz arsenal de armas ligeras de tipo electrónico. Topware no ha querido dar al Mundo Libre una ventaja excesiva y por eso ha incluido refinados juguetes como los cañones iónicos, que permiten al bloque del Este provocar corto-circuitos en la maquinaria de guerra occidental.

Las evidentes diferencias entre cada una de las facciones se ponen de manifiesto por el distinto número de unidades y edificios de que dispone cada una de ellas. Earth 2150 no utiliza unidades de infantería ni tropas especializadas, como los espías, ladrones e ingenieros que dan a Command & Conquer una superior densidad estratégica. En este juego tampoco se pueden capturar edificios para conseguir disponer de unidades enemigas o robar recursos ajenos utilizando una tropa de delincuentes cibernéticos.

Sistema de juego de Earth 2115

El sistema de juego resultará familiar a los que hayan jugado a títulos como Force Commander y Ground Control, pero no deja de incluir elementos originales. Por ejemplo, el uso de campamentos base para facilitar un despliegue seguro de las tropas. En Earth 2150 dispones de un escenario en el que podrás construir y almacenar los recursos sin ser atacado. A medida que transcurre el tiempo, aparecen nuevas misiones que llevar a cabo en otras partes del Planeta Azul. Son bastante variadas y te dan un razonable margen de maniobra, cosa que rompe un poco la linealidad del sistema de campañas, Una vez conseguidos los objetivos, puedes permanecer en el escenario de la misión hasta agotar los recursos o exterminar a todas las unidades enemigas, aunque también puedes empezar la evacuación de la zona con la nave de transporte y llevar las unidades al campo base para poder emplearlas en misiones posteriores. Construir la nave para abandonar el planeta es costoso y exige una gran capacidad de planificación. A grandes rasgos, debes conseguir que los continuos conflictos en que te verás envuelto no te distraigan de lo esencial: ahorrar, ahorrar y ahorrar, aunque no necesariamente por este orden.

Podremos cargar unidades terrestres dentro de unidades aéreas de transporte.

Podremos cargar unidades terrestres dentro de unidades aéreas de transporte.

La pobre IA del juego no contribuye mucho al ahorro de recursos. Es probable que veas unidades ociosas en el campo de batalla y pronto descubrirás que esto se debe a que no tienen munición. La forma de abastecerlos es mediante vuelos de intendencia, pero, por desgracia, tus pilotos no parecen haberse sacado el graduado escolar, ya que vuelan una y otra vez sobre la base enemiga hasta que, claro, son derribados. Tampoco parece una buena idea haber situado los puntos de abastecimiento en lugares que están al alcance del fuego enemigo, pero ya se sabe que esto de la guerra no es una ciencia exacta.

Interfaz y escenarios tridimensionales

El planeta Tierra está recreado a base de grandes escenarios con orografía en 3D que no tienen una influencia determinante en el desarrollo de los combates. La configuración del terreno es simplemente aprovechable para conseguir una mayor protección de las bases, aunque la ubicación de los recursos no siempre lo permite. Los constructores pueden modificar el terreno, alisándolo para aumentar la superficie edificable o cavando zanjas para reducir los espacios de paso. Esto es mucho menos costoso que construir murallas y puedes llegar a construir un pasillo mortal para los enemigos. Pero también puede suponer la pérdida de un constructor, ya que en ocasiones se quedan clavados en un punto de la zanja sin posibilidad de moverse en otra dirección. Estos problemas vienen compensados por la posibilidad de crear rutinas de movimiento que tus tropas seguirán ala perfección.

Un elemento innovador es la presencia de escenarios subterráneos mezclados con los exteriores, en un mismo mapa.

Otro elemento innovador es la presencia de escenarios subterráneos mezclados con los exteriores, en un mismo mapa.

La interfaz del juego es poco intuitiva en un primer momento. Si bien tienes un acceso fácil a las unidades civiles, las militares son otra cosa. También resulta un poco lento el proceso de creación de unidades ya que tienes que seleccionar primero el edificio. En esto es mucho más práctica la interfaz de Command & Conquer. Aunque un punto a favor de Earth 2150 es que las unidades son muy configurables, lo que le da al juego un gran punto a favor.

Podría decirse que tus tropas son como un libro en blanco al que puedes incorporar sin dificultad toda la tecnología que vayas desarrollando.

Climatología

La cambiante climatología de las zonas da pie a la inclusión de distintos ambientes con características meteorológicas que influyen en el comportamiento de las unidades. Cuando la lluvia cae de forma torrencial, por ejemplo, las unidades aéreas tienen algún que otro problema para realizar sus misiones y tu visibilidad es muy interior.

Podemos hacer zoom y girar la cámara en cualquier dirección. He aquí una panorámica de nuestra base.

Podemos hacer zoom y girar la cámara en cualquier dirección. He aquí una panorámica de nuestra base.

El juego incorpora convincentes transiciones entre el día y la noche, lo que hace que tengas que utilizar las luces de vehículos y edificios para alumbrar las zonas de influencia. Si apagas las luces es más fácil pasar desapercibido, pero también es más fácil que las formaciones avancen con cierto desorden. Los gráficos de Earth 2150 están plagados de buenos detalles, como la nieve que cubre las unidades inactivas o los movimientos del agua en las costas y acantilados. Todo ello amenizado con efectos especiales, luces dinámicas y un velo que cubre el escenario totalmente integrado y casi imperceptible.

Innovación estratega

Vamos a ver algunas funcionalidades del juego que podríamos decir que son las que le otorgan personalidad propia:

  • Dispones de un campo base en el que nadie te tocará las pelotas. Después de cada misión, dirige allí a tus unidades. El argumento del juego y su desarrollo hace que éstas no sean tan sacrificables como en otros títulos.
  • La cámara permite acercar, alejar y rotar los escenarios usando el ratón. Cuando tengas más de un asentamiento, puedes desplegar dos ventanas auxiliares que te permiten ver y gestionar distintas partes del escenario sin moverte.
  • En más de una ocasión podrás escoger la misión que prefieras llevar a cabo en primera instancia. A diferencia de otros juegos, no completar una misión no supone tener que repetirla. Los errores están contemplados en el juego aunque lo hacen más difícil, como ocurría en X-COM o en el reciente Xenonauts, aunque son juegos totalmente diferentes.
  • Las excavaciones subterráneas están a la orden del día. Los túneles te permiten salvar escollos orográficos y atacar por sorpresa a tus enemigos. El problema es que resulta difícil saber dónde acaba el túnel.
  • No te olvides que de noche será más complicado que te vean, pero, como suele decirse, por la noche todos los gatos son pardos. Puedes utilizar las luces de los vehículos, pero serás más vulnerable. Exactamente lo mismo ocurre con tus enemigos.

En general, todo tiene un aspecto familiar a los juegos de la saga Command & Conquer, pero ponte a jugar y verás la diferencia. Inteligencia Artificial al margen, Earth 2150 es uno de aquellos juegos a los que vale la pena dar una oportunidad. De acuerdo, las estanterías estaban de aquellas a rebosar de juegos de estrategia de apariencia sospechosa que lo cierto es que poco aportaban a la evolución del género, pero en este caso puedes estar tranquilo: éste no es uno de ellos. Topware se supo reponer de su anterior patinazo al que personalmente no dediqué más de media hora y ha superado con nota la prueba del algodón. Ahora, hermano el veredicto definitivo está en tus manos.

Earth 2150: Escape From The Blue Planet [2000]
7.5
Notable
Los dos años que separan a Earth 2150 de su anterior entrega parecen más bien dos años luz. El juego ha dejado de ser un clon de Command & Conquer para reencarnarse en un título con personalidad propia. Los escenarios son mejorables, pero el innovador sistema de juego funciona como un reloj.Analizado por

EduZRO

Ingeniero informático y también jugador de PC de la vieja escuela. Odiaba las consolas, pero un día se compró una PSP y actualmente tiene 2 consolas más, aunque no ha tardado en volver a sus orígenes. Con hábitos nocturnos, le encantan las nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos.

2 Comments

  1. Varok dice:

    Me lo anoto. Curiosamente se me hace poca nota con respecto a las impresiones que me dio al leerlo jaja pero bueno, es lo que dices tu, hay muchisimos juegos de este estilo en esa epoca, y alomejor en comparacion con otros se queda corto, sin embargo, me ha gustado la tematica.

    1. EduZRO dice:

      El juego está bien y tiene sus cosillas, pero no deja de ser un Command & Conquer. Tengo también los dos siguientes, paro dado que me hice con éste hace 10 años y aún lo juego ahora… pero sí, no es un mal juego. Su nota es un notable, que no está nada mal. Los juegos sobresalientes los aquellos con los que tengo algún que otro orgasmo, pero éste no ha sido el caso.

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