Análisis PlayStation 2

Devil May Cry / Análisis (PlayStation 2 – 2001)

Aunque después de la primera partida nadie lo diría, Devil May Cry iba a ser un nuevo capítulo de Resident Evil. Pero cuando Capcom se dio cuenta de la originalidad y la calidad de lo que tenía entre manos decidió hacer un título totalmente independiente de su saga de terror.

Y es que este juego asombra desde las primeras imágenes.

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Mítico e inolvidable este primer jefe.

Capcom se decantó por recoger en esta aventura las últimas tendencias visuales y sonoras, y nada más empezar nos deja absolutamente alucinados con una intro que parece sacada de “Matrix”, una película que, de una forma u otra, está presente durante todo el juego. De dónde si no puede haber salido la música cañera, los combates que mezclan la lucha tradicional con las más potentes armas de fuego, la indumentaria elegante-modernista del personaje principal o los saltos estratosféricos.

Claro, que aquí todo esto aparece dentro de una trama oscura e infernal, en la que hasta el propio protagonista es una especie de demonio vengativo.

Porque esta vez Capcom ha cambiado las historia de zombies de su archiconocida saga, por una trama de venganzas y criaturas del infierno. En este juego tomamos en control de Dante Sparda, el hijo de un demonio que 2000 años atrás juró defender a los humanos y fue asesinado por las hordas del mal por esta traición. Dante decide mantener el juramento de su padre y, para vengarlo y de paso salvar a la humanidad, entra en la guarida de los demonios, un tenebroso castillo donde planean su definitivo ataque para conquistar el mundo. Y es precisamente con la excusa de este argumento, que apuesta claramente por el enfrentamiento mientras que en el de “Resident” invitaba más a la investigación, con la que se da pie al alucinante y espectacular desarrollo de esta aventura, que busca ante todo la acción sin límites.

Esto significa que todo queda supeditado a los enfrentamientos de Dante contra las criaturas del mal. Pero no penséis que se trata simplemente de tumbar monstruitos y seguir avanzando, sino que cada pelea de Dante es un monumento a la diversión, gracias a la espectacularidad de los combates, la versatilidad del protagonista a la hora de repartir “leña”, el diseño y la inteligencia de los enemigos y, cómo no, el alucinante entorno gráfico y sonoro que los acompaña.

De hecho, los únicos elementos de investigación se reducen a encontrar determinados objetos con los que abrir nuevos caminos para continuar avanzando por el castillo, aunque también es verdad que en ocasiones nos veremos obligados a probar la capacidad de salto de Dante, en niveles totalmente plataformeros.

El juego está dividido en 23 misiones, y cada una de ellas, aunque cuentan con objetivos diferentes (hallar la salida de un laberinto, derrotar a un enemigo determinado…) tienen algo en común: los continuos combates a los que tenemos que hacer frente.

Todas las fases del juego están plagadas de enemigo de todo tipo, como marionetas, escorpiones de fuego, demonios o lagartos gigantes, contra los que debemos luchar. Y es en estos combates donde Dante se luce con las posibilidades del mejor luchador imaginable: una espada que mueve a la velocidad del rayo, armas de fuego que maneja con las dos manos, espectaculares combos –que van desde lanzar nuestra espada a modo de boomerang hasta proyectar a nuestros enemigos al aire y rematarlos en la caída- e incluso ataques especiales convertido en demonio. Además, al finalizar cada misión seremos recompensados con valiosos puntos, dependiendo del número de golpes que hayamos realizado consecutivamente, que podemos canjear por nuevas habilidades, ítems o ataques especiales. Esto nos obliga a no rehuir de los enfrentamientos, pues si nos hemos escapado de la mayor parte de los combates, nos será imposible conseguir ataques más poderosos, imprescindibles para acabar con los enemigos finales que aguardan cada cierto tiempo.

En este juego hay algo más que espadazos y disparos, y esa capacidad de salto de Dante se traduce en unos cuantos niveles que tenemos que solventar al estilo plataformero. Si a esto le añadimos unas pocas misiones ocultas que se resuelven como si fueran minijuegos, el resultado son interminables horas de diversión.

Este novedoso estilo de juego pedía a gritos un sistema de control especial, y por ello en Devil May Cry nos topamos con unos movimientos y ataques muy fáciles de realizar. Dante apunta siempre automáticamente con sus armas de fuego, de forma que podemos movernos libremente, y saltar incluso, mientras apretamos el gatillo. Todos los combos se realizan usando un solo botón, y varían dependiendo de la cadencia de pulsaciones que hagamos.

Aunque este irresistible y revolucionario desarrollo no puede hacernos olvidar la impresionante realización técnica del juego, que saca lo mejor de PS2 visto hasta ese momento tanto en su apartado gráfico como sonoro, y lo pone al servicio de la historia. Por un lado nos encontramos con un complejo mundo de escenarios 3D muy sólidos y llenos de detalle, totalmente generados en tiempo real, y en los que se despliegan efectos de cámara como travellings, zooms, todos ellos más propios de una película que de cualquier juego. Además tenemos una de las mejores bandas sonoras que hayan disfrutado nuestros oídos, supeditada como nunca al desarrollo de la historia, con sensacionales melodías de música clásica en los momentos tranquilos y estruendosos riffs cañeros durante los combates.

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Capcom se ha salido con la realización de esta alucinante aventura, tanto en lo referente al apartado técnico como a su original y adictivo desarrollo.

Devil May Cry es uno de esos títulos que primero entra por los ojos y oídos, gracias a un despliegue visual y sonoro realmente espectacular. Pero lejos de quedarse ahí, una vez metidos en faena nos encontramos con una de las aventuras más excitantes y absorbentes que hayan pasado por cualquier consola. Cada secuencia es una maravilla, el ritmo es trepidante y, encima, es largo como pocos.

Actualmente existe una recopilación remasterizada y en HD con los tres títulos de la saga aparecidos en PlayStation 2.

Devil May Cry [2001]
8.5
Excelente
Analizado por

3 Comments

  1. vainas dice:

    A mí en su día me pareció un juegazo, me lo acabé en 3 sentadas. Lo peor era la versión que nos trajeron a Europa; vaya tela.

    A mí lo que me gustaba era que tenías tanta potencia de combate que no daba miedo, y hasta acababas pidiendo más enemigos para probar cosas nuevas con ellos. Recuerdo matar lagartos con el lanzagranadas. También estaba muy conseguido el diseño y la banda sonora, y algún momentazo como los leones de sombra… buff, cómo costaban. Tengo que darle a los otros. ¡Buen análisis!

  2. neeonez dice:

    Tengo los remakes (o versiones HD) para XBox360 y los de PS2… y me jode no pegarle a los de PS2; es como marginar a la consola, siento que cobrará viada y tras ir a por la XBox, llegará mi hora.

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