Análisis

Castle Strike / Análisis

¿Buscando una nueva orientación a tu carrera profesional? ¿Harto de ser mozo de almacén , telefonista o chupatintas? ¿Qué tal asediador de castillos? Tal vez no se trate de una profesión con gran futuro, pero no dudes que tiene su ganancia.

En Related Designs son de la opinión de que lo esencial de la Guerra de los Cien Años cabe en una campaña de 27 misiones. Su juego de estrategia histórica con castillos viene a ser un cruce entre Stronghold y la campaña de Ricardo Corazón de León que jugamos en Empires: Los albores de la era moderna. En decir, muchos asedios, pero también un notable dinamismo.

El juego enfrenta a tres facciones: alemanes, ingleses y franceses. Cada uno de ellos dispone de su propia campaña y éstas van seguidas, así que debes jugarlas en un orden preestablecido. Lo único que puedes saltarte es el tutorial. Al margen de la campaña, tienes complementos como la posibilidad de jugar un solitario partidas aisladas en los escenarios del modo multijugador.

Sin perdón

Pronto te das cuenta que en este juego se trata más de asediar que de ser asediado. En algunas misiones  ni siquiera es necesario pasar por una fase de construcción, puedes lanzarte al ataque sin más. A las de ataque a ultranza se unen otras estilo Commandos, con un pequeño grupo de unidades de lujo que te sirven para infiltrarte en el castillo enemigo, liquidar a los centinelas y bajar el puente levadizo (por ejemplo). No resultan muy difíciles, ya que el área de detección de los soldados enemigos es muy limitada.

Un detalle clave es la distinción que el juego establece entre edificios militares y civiles. Los primeros se sitúan dentro del perímetro amurallado mientras que los de intendencia quedan fuera, tal y como era habitual en la Edad Media (dado que amurallar grandes áreas era lento y costoso). Eso hace que resulte muy eficaz destruir primero la intendencia enemiga y luego pasar al asedio, ya que los defensores padecerán la falta de alimentos y materia para reparar los desperfectos causados en las murallas.

Esta táctica resulta muy eficaz en las partidas multijugador y los escenarios libres, aunque no tanto en la campaña, ya que ésta se basa más en objetivos concretos que no siempre tienen que ver con asediar murallas. Eso sí, es una pena que la apuesta por el dinamismo haga que en la campaña rara vez tengas la posibilidad de construir grandes fortalezas. Sobre todo porque el enemigo sí dispone de ellas, y eso crea una cierta sensación de desaliento.

A pie o a caballo

En cuanto a unidades, hay algún detalle curioso que separa a este juego del resto de propuestas similares. El más llamativo es la posibilidad de montar a caballo o descabalgar para hacer frente al enemigo en mejores condiciones. Los establos producen caballos de forma automática y a ti te corresponde la tarea de crear unidades de caballería.

Como los muros casi infranqueables están a la orden del día, vas a necesitar maquinaria bélica y unidades especializadas en asedios y asaltos, como los zapadores o los operarios de las catapultas. Además, muchas de las unidades pueden mejorar si adquieren destrezas en el uso de determinadas armas. También dispones de héroes que aportan bonificaciones a las unidades que les rodean. En torno a ellos, puedes crear formaciones que se desplazarán al ritmo de la unidad más lenta.

La interfaz y la inteligencia artificial son sendos obstáculos en el manejo y comportamiento de las unidades. Para desplazamientos largos, deberás utilizar el sistema de puntos de ruta si no quieres que las unidades se pierdan en recodos. Aunque la interfaz permite seguir el juego desde cualquier punto del escenario, no están previstas opciones básicas como la de enviar refuerzos a un punto concreto de manera automática.

Los problemas de concepción y diseño restan al juego parte de la agilidad que pensaban darle. Aun así, Castle Strike cumple y entretiene, aunque se eche en falta la posibilidad de crear tus propios castillos en vez de centrarte en destruir los ajenos.

Un ejército particular

El juego ha incorporado algunos detalles relacionados con las unidades que, aunque no son del todo originales, dan al juego un toque de sofisticación estratégica.

  • CABALLERÍA: Las unidades a caballo pueden desmontar y combatir como infantes en situaciones determinadas. Eso sí, vigila que no te roben los caballos.
  • ZAPADORES: Pueden suplir a la maquinaria de asedio. Crean túneles con los que se infiltran en los castillos y abren las puertas.
  •  CATAPULTAS: En muchas misiones, deberás hacer acopio de maquinaria bélica. puedes apoderarte de ellas liquidando a las unidades que las utilizan.
  • LA PESTE:  Los apestados vienen a ser un tipo rudimentario de guerra química: esparcen a su alrededor nubes de muerte negra.

FICHA TÉCNICA

  • Requisitos: Procesador mínimo PIII 1 GHz, procesador recomendado PIV 1,5 GHz. Memoria RAM mínimo de 256 MB, memoria RAM recomendada de 512 MB. Tarjeta gráfica mínimo de 32 MB, tarjeta gráfica recomendada de 64 MB.
  • Multijugador: LAN e Internet 4.
  • Idioma: Textos en pantalla y voces en español.
Castle Strike [2004]
6.5
Bueno
Un juego que prometía, pero que ha quedado un tanto limitado. La construcción de fortificaciones apenas tiene presencia en las campañas y en la mayoría de misiones se trata de avanzar, hacer aumentar tu ejército y tomar alguna fortificación. Aun así, vale la pena destacar su dinamismo.Analizado por

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