Análisis

Baldur’s Gate II: Shadows of Amn / Análisis

Que Baldurs Gate iba a ser mucho más que una puesta al día del primer juego de la saga era algo que se intuía desde hace tiempo. Bioware nos presentaba en el año 2000 un juego de rol sencillamente descomunal: son muchísimas las horas de juego que hacen falta para recorrer de cabo a rabo el país de Amn, sur de los territorios que explorábamos en el primer Baldur’s. Si a ésto le añadimos nuevos personajes, profundas mejoras en la inteligencia artificial, unos menús de diálogo casi bíblicos y un argumento mucho más absorbente, tenemos Baldur’s Gate.

Rol en altas cantidades

Desde la época de los Spectrum, Atari y otras añoradas bestias jurásicas, los juegos de rol para ordenador han estado bajo sospecha. Juegos como Megatraveller o el primer Might and Magic aparecieron en una época en que las opciones que ofrecía un juego computerizado eran muy limitadas, y aún así contenían más elementos de rol que muchos de los juegos que hoy en día se editan bajo la etiqueta RPG. Sí, he visto un montón de comentarios negativos respecto al juego que aquí analizamos, concretamente en lo referente a la mecánica de juego, pero supongo que como analistas debemos situarnos en la época en la que los juegos son editados, con todo lo que ello conlleva.

La pregunta del millón de dolares es qué necesita un juego de ordenador para que todos, hasta los integristas del Dungeons & Dragons, lo consideren “de rol”. La respuesta, al parecer, no está en el viento, sino en las REGLAS. Si un juego, además de la clásica ambientación de espada y brujería, sigue con una cierta fidelidad las reglas de un clásico de rol de tablero estamos hablando de un verdadero RPG. Y punto.

Por eso precisamente a los juegos de Bioware suele darseles un voto de contianza si obviamos a Mass Effect 3. La licencia D&D pesa mucho, y juegos como Planescape Torment o Icewind Dale la han utilizado siendo fieles a su esencia. De aquellas, el sello Bioware garantizaba una dosis adecuada de verdadero rol donde otros se conformaban con vender acción en 3D con orcos y elfos como protagonistas. A menos que hayas pasado los últimos cinco años encerrado en un desván sin luz eléctrica, seguro que sabes que Bioware se apuntó un considerable pelotazo con Baldur’s Gate, el más popular de sus juegos de rol. Así que esta secuela despertaba curiosidad por lo que habrían sido capaces de hacer sus desarrolladores con una fórmula ganadora entre las manos. ¿La redefinirían de pies a cabeza arriesgándose a estropearla o se habrían conformado con darle algún que otro retoque?

La interfaz es muy configurable, así que puedes ocultar las columnas de control que quieras.

La interfaz es muy configurable, así que puedes ocultar las columnas de control que quieras.

Dice el refrán que no hay por qué arreglar lo que no está roto. Es ley de vida, y la industria del videojuego la ha convertido también en artículo de fe. Bioware, además, se ha curado en salud recordando que Baldur’s Gate fue pensado como una trilogía, así que, más que desarrollar un juego completamente nuevo, se trataba de continuar la historia en el punto en que se quedó el original. Baldur’s Gate II es, a grandes rasgos, más de lo mismo. Solo que mejor y en mayor cantidad.

Incluso los gráficos resultan, a primera vista, muy parecidos a los de la primera entrega, pero con un pequeño matiz: el uso de tarietas gráficas aceleradores, aunque no obligatorio, permitía de aquellas una resolucion de 800 x 600, e incluso la de 1024 x 768 si modificábamos un fichero.

Como base se ha elegido de nuevo la segunda edición de las reglas avanzadas de Dungeons & Dragons. Ésta era una de las grandes incógnitas que rodeaba a este titulo ya que en Neverwinter Nights, otro juego de Bioware de características parecidas a Baldur’s Gate y que salió poco después de esta segunda entrega se usaba la tercera edición con muy buenos resultados.

Menos personajes, aunque más poder

Ya se sabe que la regla general de las secuelas de títulos de éxito suele ser ofrecer lo mismo pero en mayor cantidad y con alguna que otra mejora cualitativa. Baldur’s Gate 2 no es una excepción, pero hay un aspecto que si que ha reducido en lugar de aumentar:  los 25 personajes a elegir que ofrecía Baldur’s Gate se han quedado en 15. Bioware ha preferido que fuesen menos para centrarse en desarrollar mejor sus cualidades específicas, de forma que los personajes de Baldur’s Gate 2 son más poderosos que en el original. Ahora es posible alcanzar los niveles 17 y 23 (según el tipo de personaje), y cualquiera que haya jugado alguna vez a D&D sabe que esto son palabras mayores, incluso sinónimo de mucho peligro si estamos en el bando equivocado.

Para que te hagas una idea más precisa: es posible alcanzar los tres millones de puntos, pero para ganarlos, tal vez tengas que renovar tu ratón a medio camino, ya que se calcula que harían falta entre 600 y 800 horas de juego antes de ver los títulos de crédito finales. El caso es que estas horas se van a las 1200 si te paras a disfrutar del paisaje y a realizar todas las aventuras secundarias.

No todo son bosques y mazmorras; también hay otros entornos.

No todo son bosques y mazmorras; también hay otros entornos.

A modo de consejo, deberías explorar debes dedicar tiempo a estas misiones secundarias si quieres explorar todos los escenarios y coger todos los objetos. Además, tampoco te vendrán mal unos puntos de experiencia, porque si consigues que tu personaje sea lo suficientemente poderoso, se construirán cosas en tu honor. Los magos pueden tener torres encantadas y los guerreros castillos desde los que defender a los campesinos de las hordas enemigas.

La Biblia en formato rol

Vayamos con el argumento. La historia que se esconde en Baldur’s Gate 2 va muy ligada al final de nuestra anterior aventura. Has sido secuestrado al poco tiempo de acabar con Sarevok e impedir que se convirtiera en el Señor de la Muerte. Un misterioso personaje te ha sometido a todo tipo de pruebas y experimentos y, como consecuencia de ello, te has vuelto muy poderoso. La joven Imoen viene a rescatarte y es ahora cuando descubres que has estado compartiendo habitación con dos viejos conocidos: Jaheira y Minsk, que se encuentran atrapados en una jaula de la que tendrás que sacarlos. Éste es el principio de una gran aventura en la que buscarás a tu captor al tiempo que vas acumulando experiencia y haciéndote más fuerte.

El menú de diálogo parece la Biblia en versión rol. Es tan inmenso que algún personaje de Baldur’s Gate 2 tiene más diálogo que todos los de Baldur’s Gate juntos. Pero es que además ahora interaccionan entre ellos, se enamoran, se odian, se provocan y se pelean. Los diálogos constituyen la parte esencial del juego, y eso es 100% rol del bueno y nadie podrá negarlo.

Las características distintivas de los personajes (raza, alineamiento y profesión) tienen también un peso considerable en el juego. Por ejemplo, ni se te ocurra reunir a un nigromante con un paladín, ya que puede que al segundo le dé por aprovechar alguna refriega para dejar caer un golpe de más en la dirección equivocada.

Lo mejor es elegir a un hechicero o a un mago como personaje inicial.

Lo mejor es elegir a un hechicero o a un mago como personaje inicial.

Las clases de personajes están basadas en Advanced Dungeons & Dragons. Son muy parecidas a las que se encontraban en Baldur’s Gate, pero ahora se han añadido tres kits para cada personaje. Estos kits vienen a ser una especialización dentro de las distintas profesiones. Por ejemplo, tenemos los paladines Cavalier, Inquisitor y Undead Hunter. Los tres serían paladines, pero cada uno tiene ventajas e inconvenientes. El primero de ellos es inmune al miedo y tiene bonificación en el uso de espadas y mazas, pero no puede usar armas arrojadizas. El segundo, el paladín Inquisitor, es inmune a los encantamientos y su especialidad son las ilusiones, pero no puede lanzar hechizos. Por último, el Undead Hunter, es un as exterminando no muertos, pero sus habilidades como guerrero dejan bastante que desear.

Los enemigos también están basados en la segunda edición de Dungeons & Dragons. En Baltur’s Gate 2 el argumento tiene mucho más peso que en el original y ya no hay que estar todo el rato buscando objetos, aunque algo de eso hay. Para ponérnoslo difícil, los monstruos (hasta 200 tipos diferentes) tienden a reunirse en grandes manadas.

Las criaturas malignas tienen ahora mucho mejor aspecto, en parte gracias a la superior resolución del juego, que permite representar objetos y personajes de tamaño mucho más real. Algunos enemigos alcanzan dimensiones aterradoras, hasta el punto de que casi no caben en la pantalla. Derrotarlos es, por supuesto, más difícil que nunca, De hecho, no tardarás en darte cuenta de que, por muy alto que sea el nivel inicial de tu personaje, avanzar en el juego no es un camino de rosas.

Un acabado perfecto

Esto es un juego de rol y, como tal, la receta del éxito no es simplemente matar a todo lo que tenga más de dos patas. Desde un primer momento te darás cuenta de lo importante que puede ser cerrar una puerta a tiempo para evitar que dos poderosos monstruos sigan tus pasos.

Baltur’s Gate 2 convence en algunos de los apartados en que el anterior Baltur’s Gate decepcionaba. Se acabaron los espacios vacíos y los tiempos muertos. El juego tiene ahora un ritmo trepidante, con multitud de personajes y objetos apareciendo en tu camino para no darte un segundo de respiro. Pocas veces habíamos visto un juego con escenarios tan amplios y al mismo tiempo tan llenos. Si se echaba de menos alguna raza adicional en el primer título, así que aquí la tenemos: se llaman semiorcos y son tan feroces como estúpidos. Con ellos a bordo, pasamos a disponer de seis razas, todas ellas estupendamente diseñadas y descritas.

Hay invocaciones muy desagradables.

Hay invocaciones muy desagradables.

Pero una característica esencial de Baltur’s Gate 2 es que ofrece un antídoto para la sensación de impotencia que suelen producir los juegos de rol cuando empiezas a jugarlos. Si no estás dispuesto a partir de cero y ver como cualquier monstruo de pacotilla te destroza con un par de mandobles, puedes importar algún personaje de los que utilizaste en el primer Baldurs Gate o en su expansión, Tales of the Sword of the Coast, y empezar a jugar con un nivel de experiencia mínimo de 89.000 puntos. Además, recorres la hasta ahora desconocida provincia de Amn, al sur de donde transcurrían nuestras aventuras en la primera parte, y aunque no se puede correr, caminar no será tan pesado, ya que se ha incrementado la velocidad de movimiento en un 30%.

Incluso la partida multijugador, cuyo modo cooperativo fue una de las claves del enorme éxito de Baldur’s Gate, ha sido hasta cierto punto rediseñada teniendo en cuenta las sugerencias de los jugadores. Ahora, los integrantes de un mismo equipo tienen un menú de diálogo privado que les permite hablar con personajes no jugadores sin que el resto de miembros se entere, algo muy útil si, por ejemplo, eres un ser despreciable y te propones traicionar a tus colegas a la primera de cambio. Otra novedad que influye en el sistema de juego es que los personajes pueden separarse, con lo que se gana muchísimo en capacidad de exploración del escenario.

La forma de interactuar con el entorno también ha sido mejorada considerablemente. Por ejemplo, los menús pueden ocultarse y distribuirse a gusto de cada uno y los personajes ya no se quedarán bloqueados ante el primer obstáculo, ya que cuando se encuentren el camino bloqueado, caminarán en círculos para encontrar un sitio por donde pasar. Igual pasa en el combate: si uno de los protagonistas no tiene acceso a un enemigo al que se le está atacando en grupo, intentará encontrar un hueco por donde colar la espada. Hasta las estrategias de ataque de los personajes controlados por el ordenador han sido refinadas considerablemente. La mayoría de las veces los personajes forman una primera línea de choque que protege a los magos para que éstos puedan actuar en el momento oportuno. Todo ésto no era algo tan habitual a principios de siglo.

Existe también una edición mejorada con una calidad gráfica muy superior.

Existe también una edición mejorada con una calidad gráfica muy superior.

Definitivamente, Bioware ha hecho un esfuerzo considerable. A pesar de no tocar lo esencial, han seguido hasta las últimas consecuencias la fórmula del “más y mejor”. Bioware también dejó claro que también puede haber rol de verdad jugando con un ratón y un teclado. Algunos pensarán que la originalidad siempre se queda en el tintero, pero ese núcleo de jugadores exigentes que no se conforma con refritos, por buenos que sean, siempre puede cerrar los ojos e irse a por Neverwinter Nights, otro clásico de Bioware.

Baldur's Gate II: Shadows of Amn [2000]
9
Obra maestra
Calidad desbordante, rol en estado puro y juego para rato. Los gráficos son mejorables, pero es uno de esos juegos a los que da gusto jugar hasta comenzar a echar raíces en la silla.Analizado por

EduZRO

Ingeniero informático y también jugador de PC de la vieja escuela. Odiaba las consolas, pero un día se compró una PSP y actualmente tiene 2 consolas más, aunque no ha tardado en volver a sus orígenes. Con hábitos nocturnos, le encantan las nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos.

2 Comments

  1. Varok dice:

    Siempre quise jugar a los baldurs gate, pero nunca me puse. ¿Las batallas son en tiempo real? ¿o tipo the witcher que aunque son en tiempo real puedes pausar para elegir acciones?

  2. EduZRO dice:

    Se juega en tiempo real, pero con unos turnos disimulados. Más que en el The Witcher. Es decir, son mini turnos de seis segundos en los que se siguen las reglas típicas D&D, como la duración de las magias, número de golpes por turno… etc. No son estadísticas fijas, al igual que en casi todos los juegos de rol del estilo. También puedes simular pausas, que no está mal… más que nada porque es muy fácil terminar matando a los tuyos XD.

    Aún así, a día de hoy estas mecánicas de juego han evolucionado un montón, así que es fácil poner a parir a este juego, como le pasó a Álvaro con el Fallout XD.

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