Análisis XBox 360

Alan Wake / Análisis (XBOX 360 – 2010)

Hoy toca analizar un juego con muchas pretensiones que tras un largo desarrollo y quizás demasiados cambios, vio la luz finalmente en mayo del 2010 para XBox 360 y no hace demasiado, en el 2012, para PC. Alan Wake es el tercer juego de Remedy, que antaño formaba parte de la extinta 3D Realms y que gracias a quien sea, ha salido mejor parada. Analizaré la versión para XBox 360, que es la única que he jugado (sí, también tengo pendiente y en su caja la versión para PC).

Los primeros bocetos del juego aparecieron más o menos en el año 2005, con tan solo 2 años de desarrollo a sus espaldas se nos presentaba un juego de terror, aventura, libertad, acción y misterio que estaría destinado a ser la nueva evolución en el género de los survival horror, combinando la fotografía y la ambientación de series como Twin Peaks, con la libertad de un sandbox (o estilo GTA) y el terror psicológico y no tan psicológico de la serie Silent Hill. ¿Pinta bien, verdad? Pues apenas dos años después aparecieron imágenes y vídeos que me dejaron boquiabierto por el gran detalle y la gran belleza de sus escenarios, destinados a que allí sucediese algo muy grande. Aquí es en donde comienza el gran problema de Alan Wake, en la pretensión de querer crear algo demasiado grande y arriesgado por parte de un equipo de desarrollo no tan grande. Poco más supimos del juego hasta su fecha de salida.

La historia: Alan Wake nos presenta un argumento dividido en capítulos como si de una serie se tratase y a un protagonista tremendamente profundo y misterioso. Alan Wake, escritor de éxito, entra en declive tras llevar dos años sin escribir nada por falta de inspiración, tema por el cual se obsesiona, con la consecuente irritabilidad y mala leche, por lo que para romper un poco la rutina, su esposa Alice le aconseja pasar unos días sin trabajar en un apartado pueblo llamado Bright Falls para que tal vez pueda reconstruir un poco su imaginación. Pero las intenciones de Alice son distintas, y es que muy cerca del pueblo está la consulta del Dr. Hartman, un reputado psiquiatra especializado en artistas que Alice aconseja a Alan nada más llegar al pueblo mientras hablan al lado de la máquina de escribir que allí le tenía preparada. Nuestro protagonista se mosquea y es aquí cuando de repente todo se tuerce y se convierte en un auténtico caos, una lucha entre la luz y la oscuridad con la que deberemos lidiar durante todo el juego sin saber con certeza en qué punto de la realidad o del tiempo nos encontramos. Como hoy me amarga dividir el análisis en apartados, va como me salga de… la cabeza (la que reposa encima del cuello).

Manejaremos a nuestro protagonista con una cámara en tercera persona en la cual el personaje se sitúa a la derecha o a la izquierda de la misma como tan acostumbrados nos tienen últimamente. El juego comienza con Alan y Alice dirigiéndose en coche al pueblo, pero…. de repente nos veremos sumergidos en una “aparentemente” pesadilla de Alan en la cual atropellamos a un transeúnte que desaparece de repente para reaparecer en forma de prácticamente el único tipo de enemigo que nos encontraremos a lo lardo del juego, una especie de seres poseídos por la oscuridad de la que hablaba en el párrafo anterior, algo sobre lo cual no diré demasiado para no spoilearos el juego. A modo de tutorial, la pesadilla nos servirá para probar los diferentes movimientos de Alan: Correr, apuntar, disparar, cambiar de armas, esquivar y saltar.

Los poseídos no serán solamente personas, sino también objetos como remolques o excavadoras, pero antes de poder llenarlos de plomo, deberemos terminar con un halo o sombra que los rodea aplicando luz sobre ellos, acción que llevaremos a cabo mediante los diversos tipos de linterna que nos encontraremos durante el juego. Tras despertar de la pesadilla, jugamos una muestra de lo que viene siendo un cuarto de la historia de Alan Wake, hablar con los personajes del pueblo y explorar un poco, muy poco. Decir que los escenarios son muy bonitos, tan bonitos son, que son de mírame y no me toques, pues ahora mismo solamente se me vienen a la cabeza las interacciones de abrir puertas, poner discos en una vieja gramola musical (si la ponemos dos veces nos dan logro ¬¬’) y… poco más. En la anterior obra de Remedy podíamos abrir grifos, duchas, cajas registradoras, cargarnos extintores, encender televisores… un sinfín de cosas que ahora se limitan a lo que exclusivamente se nos exige por el guión, lo cual da la sensación de un retroceso enorme en este sentido. El tema de al interacción es algo que daría demasiado que hablar, pues dichas limitaciones son demasiado corrientes últimamente. Como he dicho, quizás dicha falta de interacción se compense con los escenarios, pero… ¿De qué sirven unos vastos horizontes y vistas si no podemos alcanzarlos?

Alan Wake no puede esconder la obra que inicialmente fue concebida, un sandbox con más investigación, más seso (que no sexo) y menos, muchas menos acción. A lo largo de la aventura nos encontraremos algunos vehículos con una presencia meramente testimonial y con una física que podría estar más trabajada que nos hacen pensar lo que pudo haber sido el juego y no fue. Sus creadores se defienden diciendo que de haber creado un entorno abierto en el que el jugador fuese libre de explorar, los escenarios hubiesen resultado demasiado vacíos.

Pues bien, partamos ahora de lo que es Alan Wake y no de lo que quiso ser… porque el juego nos presenta un arsenal de armas algo limitado, unos escenarios repetitivos hasta la saciedad y, aunque las animaciones son muy correctas, ciertos movimientos como el salto del protagonista están muy mal implementados. Os aseguro que os aburriréis de recorrer bosques matando al mismo enemigo una y otra vez, pero también os aseguro que ahí seguiréis, enganchados a la historia de este thriller de acción y terror psicológico/paranormal hasta el final del juego.

La sensación de terror o claustrofobia está asegurada de principio a fin, pues el juego consigue lo que pretende en el sentido de mantenernos constantemente alerta y en tensión por la misteriosa amenaza de la presencia oscura que nos perseguirá durante todo el juego. También veremos la luz del día al inicio de cada capítulo, momentos en los cuales recorreremos Bright Falls y sus alrededores mientras la historia supuestamente real del juego avanza, pero pronto veremos que, contrariamente a lo que diría Iker Jiménez, la ficción superará a la realidad.

Los momentos diurnos será lo que más echemos de menos en Alan Wake, la investigación, la aventura, la resolución de puzzles… y es aquí en donde nuevamente veremos lo que no es Alan Wake pero que a estado a dos pasos de serlo. Durante las secuencias nocturnas, aunque en mucha menor medida, también existirá interacción con personajes, pero aquí la acción será lo primordial. ¿Y cómo curamos nuestras heridas? Pues a pesar de que Alan Wake es un tipo normal debido a que se cansa y es algo patoso para ser protagonista de un videojuego tal y como sucedía en shadow of the colossus, nuestra barra de salud, situada encima de un pequeño radar que utilizaremos a modo de brújula, se rellenará por sí sola a base de un sistema  de curación automática, aunque si nos situamos debajo de un foco de luz nuestra salud se regenerará automáticamente.

Los puntos de luz podríamos denominarlos puntos seguros, ya que los enemigos cesarán de acosarnos y podremos revisar tranquilamente nuestro inventario y ver si nos hemos dejado atrás algún coleccionable… ¿coleccionable? sí, es una pequeña lacra del juego, recoger coleccionables en Alan Wake no tiene demasiado sentido. Un coleccionable solía utilizarse antaño en juegos de entorno abierto para que de algún modo visitásemos ciertos lugares de interés que de otro modo nos perderíamos y, además, dos iban dando extras, pero no es el caso de Alan Wake, en el cual los termos de café que podemos recoger son meramente testimoniales. De todos modos, no creo que nadie te obligue a recogerlos.

El arsenal de armas de Alan consta de diversos tipos de linternas, pistolas, escopetas o rifles, bengalas y lanzabengales, siendo quizás la linterna el objeto más imprescindible, para el cual necesitaremos pilas que iremos encontrando junto a las cajas de munición. Decir que solamente podemos llevar un arma de cada tipo, lo cual no es un problema porque cada nueva arma que nos encontremos es algo así como la mejora o evolución lógica de la anterior.

Los efectos de sonido son espectaculares, tanto el doblaje al castellano, los sonidos ambientales, las tétricas melodías que nos acompañan durante el juego y la genial banda sonora aportan muchísimos puntos al juego. Si disponéis de un juego de altavoces envolvente disfrutaréis de una gran experiencia.

El juego dispone de tres niveles de dificultad y su duración se estima que es de entre 10 y 11 horas para un jugador de nivel medio que además disfrute de todas las imprescindibles y perfectamente realizadas secuencias de animación

Alan Wake te mantentrá pegado a la pantalla de principio a fin, pero no cesarás de preguntarte por qué no han transformado gran parte de esos aburridos bosques plagados de enemigos en un gran entorno que explorar e investigar, lo que pudo haber sido y no fue, ya que la capacidad narrativa del juego es aún así enorme, pudiendo mojarme y decir que se llevaría un 10 en este aspecto. ¿La nota? Antes de escribir el análisis era muy superior, pero es al centrarme en los detalles cuando noto las pequeñas carencias del juego y me doy cuenta de que no puedo pasar de un 7,8 y es que, aunque objetivamente me haya tenido enganchado durante 2 viciadas de 6 horas (miento, me he conseguido todos los logros) y tenga mejor recuerdo de él, hemos de ser objetivos. De todos modos es un gran juego, no os defraudará (sí, por estos lares, un 7,8 es una notaza).

Alan Wake [2010]
7.8
Notable
Analizado por

EduZRO

Ingeniero informático y también jugador de PC de la vieja escuela. Odiaba las consolas, pero un día se compró una PSP y actualmente tiene 2 consolas más, aunque no ha tardado en volver a sus orígenes. Con hábitos nocturnos, le encantan las nuevas tecnologías e iniciar nuevos proyectos.

7 Comments

  1. neeonez dice:

    Al primero que me comente algo le invito a una piruleta (y si eres chica la compartimos ¬¬’).

  2. Tankian dice:

    Sólo vi la introducción, los escenarios me parecieron increíbles, y tras leer tu análisis la historia me parece muy interesante, no sé como transcurrirá el juego, pero estoy considerando ponerlo en la lista como segunda opción, tras finalizar el Max Payne, aunque tengo serias dudas entre este o el Mafia… que me recomendaríais??
    P.d. Quiero mi piruleta!!

  3. neeonez dice:

    Es tuya, pero el mafia dejatelo para dentro de un tiempo, que aunque seguramente te vaya a gustar más la historia, si eres novata, quizás te desesperes en alguna de las misiones.

  4. vainas dice:

    Como bien dices, lo que pudo haber sido y no fue (ranciofact, vale xD). El juego tiene cosas buenísimas y cosas muy flojas, tanto paseo por el bosque cansa un poco. De acuerdo con la nota.

  5. neeonez dice:

    Ya si, me repito bastante… me pasa por no repasar los análisis XD

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